LOS SERVICIOS DE PROMOCIÓN DE LA AUTONOMÍA PERSONAL EN LA LEY DE DEPENDENCIA.

En nuestra sociedad hasta hace poco tiempo, la atención a la dependencia estaba basada en el modelo tradicional, mediante el cual, la persona se quedaba en casa y era cuidada por la familia, normalmente por una mujer. 

La Ley 39/2006, de 14 de diciembre, de promoción de la autonomía personal y atención a las personas en situación de dependencia constituye un avance importante en el desarrollo de los derechos sociales en España, y contempla de forma específica la prevención y la atención a las personas que se encuentran en situación de dependencia, mediante la creación de un Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia (SAAD), configurando para ellas el derecho a un catálogo de servicios y prestaciones económicas.

Esta ley se convierte en el marco de referencia de las distintas comunidades autónomas en materia de dependencia, por eso, la estructura del SAAD será practicamente idéntica en todas y cada una de ellas. 

En Galicia, el catalogo de servicios es regulado por el DECRETO 149/2013, de 5 de septiembre, por el que se define la cartera de servicios sociales para la promoción de la autonomía personal y la atención a las personas en situación de dependencia y se determina el sistema de participación de las personas usuarias en el financiamiento de su coste.

En este decreto se enumeran los diferentes servicios que formar parte de esta cartera que, en su momento, fue novedosa en el conjunto del estado y convirtió a Galicia en pionera en la prestación asistencial, ya que, permitió la “máxima especificidad” en la atención a cada colectivo, a través de una oferta dividida en servicios comunes y servicios específicos. 

Centrándonos en el catálogo de servicios comunes, encontramos dos bloques:

A. SERVICIOS. Se prestarán a través de centros y servicios públicos o privados concertados debidamente acreditados y son: 

  • Servicios de prevención de la situación de dependencia. Cuyo objetivo es prevenir a través de programas, el agravamiento del grado y nivel de dependencia. 
  • Servicios de promoción de la autonomía personal. Incluyen servicios tales como la rehabilitación y terapia ocupacional, atención temprana, estimulación cognitiva, promoción, mantenimiento y recuperación de la autonomía funcional, logopedia, fisioterapia, etc… 
  • Servicio de ayuda en el hogar.  Es el conjunto de actuaciones llevadas a cabo en el domicilio de la persona dependiente con el fin de posibilitar permanencia el mayor tiempo posible. 
  • Servicios de atención diurna o  nocturna. Atención integral en un centro durante el período diurno o nocturno, a las personas en situación de dependencia con el objetivo de mejorar o mantener el nivel de autonomía personal, así como apoyar a sus familias o personas cuidadoras.
  • Servicios de atención residencial. Atención integral y continuada durante las 24 horas del día en un centro residencial, de carácter personalizado.
  • Teleasistencia y geolocalización. Teleasistencia (un dispositivo instalado en el domicilio y conectado a la línea telefónica ) y geolocalización (un dispositivo que proporciona información sobre situación y movimientos de la persona usuaria mediante un GPS).

B. PRESTACIONES ECONÓMICAS O LIBRANZAS: Prestaciones de carácter periódico destinadas a cofinanciar los gastos derivados de la atención a las personas en situación de dependencia.

  • Libranza para cuidados en el entorno familiar. Consiste en una cuantía económica mensual destinada a la persona en situación de dependencia para contribuir a los gastos derivados de la atención prestada por un cuidador no profesional con el objetivo de posibilitar la permanencia de la persona beneficiaria en su domicilio habitual. 
  • Libranza para la asistencia personal. Prestación económica destinada a facilitar la contratación, por la persona en situación de dependencia, de un asistente personal profesional que le preste apoyo para el acceso a la educación, al trabajo y a una vida más autónoma. 
  • Libranza para la adquisición de un servicio. Tiene por objeto proporcionar a la persona beneficiaria los recursos económicos necesarios para contribuir a los costes de los servicios prestados por entidades privadas, cuando se acredite la inexistencia de plazas o no sea posible el acceso a los servicios públicos o concertados del sistema.  Podrá concederse esta prestación cuando la persona usuaria ya estuviera recibiendo un servicio privado a la hora de hacer la solicitud. 

Dentro de esta última categoría encontramos las libranzas vinculadas a los servicios de promoción de la autonomía personal, una de las grandes desconocidos de la cartera de servicios. Permiten a las personas en situación de dependencia permanecer en su entorno habitual y recibir de manera ambulatoria los servicios de distintos profesionales.

Centro Médico Pontevedra, entidad con la que colaboramos, se encuentra inscrito en RUEPSS como entidad prestadora de servicios sociales con el número de registro E-6878. 

Las personas en situación de dependencia que sean beneficiarias de una prestación económica (libranza) vinculada al servicio de promoción de la autonomía personal pueden utilizar dicha ayuda para los siguientes tratamientos en nuestro centro: 

  • Psicología
  • Logopedia
  • Fisioterapia
  • Pedagogía
  • Terapia ocupacional 

Para más información puedes solicitar cita con la trabajadora social en:


II CONGRESO NACIONAL Y I INTERNACIONAL DE TRABAJO SOCIAL EN EJERCICIO LIBRE

La Asociación Nacional de Trabajo Social en Ejercicio Libre (ATSEL), como organizadora de este Congreso, nace de la unión de profesionales con ganas de emprender. Una asociación donde establecer sinergias, promover el desarrollo de nuevos campos de intervención y en el que las y los profesionales del Trabajo Social en ejercicio libre pueden sentir un apoyo real, ofreciendo múltiples servicios a diversos sectores de la población.

El II Congreso Nacional y I Internacional de Trabajo Social en Ejercicio Libre ATSEL será un evento que abordará el fenómeno del emprendimiento desde el Trabajo Social, convirtiéndolo en una oportunidad para profundizar en el ejercicio libre de la profesión. Tendrá lugar en Roquetas de Mar (Almería), los días 18, 19 y 20 de septiembre de 2019.

De la mano de referentes a nivel nacional e internacional se tratarán los conceptos claves para conocer de primera mano esta novedosa forma de entender nuestra disciplina. Las ponencias, comunicaciones y talleres prácticos conformarán una completa programación con numerosas actividades de contenido académico y cultural.

Loli Rodríguez. Presidenta ATSEL.

Consulta inscripciones en el siguiente enlace: http://atsel.org/congreso/#suscripciones

INTERVENCIÓN SOCIAL EN CENTROS DE ATENCIÓN A MAYORES EN SITUACIÓN DE DEPENDENCIA.

En los últimos tiempos el aumento de la esperanza de vida es una realidad, las personas viven más años y en mejores condiciones que hace unas décadas. Los adelantos médicos, la conciencia de una vida saludable y los cambios en la construcción cultural de los ciclos vitales (desvinculación de los roles y la edad) son algunos de los elementos que favorecen lo que se hace llamar el “envejecimiento del envejecimiento”.

Por otro lado, asistimos a grandes cambios en las estructuras familiares: reducción en las dimensiones y diferentes tipos de estructuras familiares, dispersión geográfica de los miembros de la familia extensa, total incorporación de la mujer al mundo laboral, incremento del número de personas mayores que viven solas, mayor complejidad y duración de los cuidados en personas mayores dependientes, etc…

Con la entrada en vigor de la Ley 39/2006, de 14 de diciembre, de promoción de la autonomía personal y atención a las personas en situación de dependencia, las distintas Comunidades Autónomas comienzan a elaborar normativas y a ofrecer una extensa cartas de servicios para las personas que tras una valoración inicial reciben un grado dependencia.

El nacimiento de esta ley provoca un aumento exponencial del número de centros de atención a personas dependientes, tanto de carácter público como privado, que surgen para cubrir las nuevas necesidades. Esto se refleja en un incremento del número de puestos de trabajo ofertados en el sector.

La llamada ley de dependencia también trae consigo la modificación del perfil tradicional de los usuarios de los centros residenciales. Los recursos que permiten el mantenimiento de la persona en el entorno habitual (aquellos que se denominan de prevención y promoción de la autonomía personal; telealarma, teleasistencia, servicio de ayuda a domicilio, catering a domicilio, ayudas técnicas, centros de día, etc…) hacen que los mayores y sus familias retrasen el traslado a este tipo de centros, al momento justo en que realmente no pueden continuar permaneciendo en su domicilio. Con lo cual, aumenta la edad y aumenta el grado de dependencia de los usuarios de estos recursos.

En este contexto, los centros de atención a personas mayores en situación de dependencia se convierten en uno de los principales yacimientos de empleo para los/as trabajadores/as sociales, cuya figura se encuentra totalmente integrada en su organización y funcionamiento.

Desde Alicerce social y a través del Colegio oficial de trabajo social de Galicia ofrecemos el curso “Intervención social en centros de atención a mayores en situación de dependencia”, una formación  online impartida en gallego y/o castellano con la que pretendemos acercar a los y las profesionales del trabajo social a este sector.

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A través de este curso trabajaremos los siguientes temas:

  • Marco conceptual de los centros de atención a mayores en situación de dependencia: dónde hablaremos de la tipología, el funcionamiento y las características de los centros de atención a personas mayores en situación de dependencia.
  • Marco normativo o legal: en el cual veremos las distintas normativas que rigen estos centros haciendo especial hincapié en la denominada ley de dependencia. 
  • Intervención del trabajador social en centros de atención a personas  mayores en situación de dependencia: donde estudiaremos las funciones a desempeñar por los profesionales del trabajo social en este tipo de centros y los diferentes métodos y técnicas de intervención social a utilizar.
  • Características de población usuaria de los centros de atención a mayores en situación de dependencia: desgranaremos las características especificas de la población usuaria y aquellos factores sociales que influyen en la misma.  
  • Modificación de la capacidad de personas en situación de dependencia: Distinguiremos entre los conceptos de tutela, curatela o guarda de hecho, conoceremos el proceso de internamiento involuntario ordinario o urgente y la importancia que los profesionales del trabajo social tenemos en el mismo. 
  • Abusos y malos tratos a personas mayores en situación de dependencia: analizaremos los distintos tipos de maltrato y cuales son los indicadores para detectar cada uno de ellos.
  • Modelo de atención centrado en la persona: ahondaremos en las características de los modelos de atención centrada en la persona y la historia de vida como metodología facilitadora en el ámbito del trabajo social. Nos acercaremos al modelo “cohousing” como alternativa a las residencias tradicionales.
  • Mediación y dependencia: Conoceremos la mediación como método alternativo de resolución de conflictos en el ámbito residencial y en cuidados de larga duración. 
  • Orientación laboral y búsqueda de empleo en el sector: Desarrollaremos algunas pautas para la búsqueda de empleo en el sector. 

Puedes obtener más información a través del siguiente enlace:

https://traballosocial.gal/servizos/formacion/formacion-cots/formacion-profesorado/?t=info&id=74

TRABAJO SOCIAL Y TRANSEXUALIDAD

¿Qué es la transexualidad femenina? ¿Y la masculina? ¿La transexualidad tiene relación con la homosexualidad?  ¿Qué significa el término transfobia? ¿Es lo mismo orientación sexual que identidad de género?. Es posible que si nos paramos a pensar podamos responder estas preguntas, pero… ¿lo haremos de la manera correcta?.

La transexualidad es una de las grandes desconocidas en el abanico de la diversidad, la imagen que gran parte de la sociedad tiene de ella continua repleta de prejuicios derivados del miedo y el desconocimiento. Los ejemplos están a la orden del día: 

A principios de 2017 la asociación de familias de menores transexuales “Chrysallis” lanza la campaña “Hay  niñas con pene y niños con vulva” que pretende visibilizar la realidad de los y las menores trans advirtiendo en letras bien visibles de que la tasa de intento de suicidio entre los adultos transexuales a quienes se les negó su identidad en la infancia es del 41%. La respuesta no se hace esperar y aparece dispuesta a recorrer la geografía española mostrando la siguiente consigna pintada en un autobús: “Los niños tienen pene. Las niñas tienen vulva. Que no te engañen. Si naces hombre, eres hombre. Si eres mujer, seguirás siéndolo“. Un discurso lleno de odio hacia la diversidad de género que vuelve a ser actualidad durante 2018. 

El 19 de junio de 2018 la OMS (Organización Mundial de la Salud) retira la transexualidad de la clasificación de enfermedades mentales, es decir, pierde la categoría de trastorno psicológico para quedarse en una cuestión física: la falta de adecuación del cuerpo al género. Tan solo  han pasado unos meses desde que la comunidad médica ha dejado de considerarla una patología.

En la actualidad, proyectos de una nueva ley trans salpican la escena política nacional (borrador de la ley estatal transexual- 23F) y autonómica (proyecto de ley integral de identidad de género gallega) ante la clara evidencia de qué se hace necesario modificar las leyes vigentes. 

Los avances en esta materia han sido muchos, pero insuficientes. Se dibuja pues un panorama que nos indica que el desconocimiento, las barreras y los prejuicios a los que las personas trans deben enfrentarse diariamente continuan presentes en prácticamente todos los ámbitos de sus vidas ( legal, educacional, laboral, social, familiar, sanitario, etc). 

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El pasado 20 de noviembre la Diputación de Pontevedra con motivo del Día Internacional de la Memoria Trans inauguró un banco decorado con los colores que representan al colectivo trans y que está instalado en los jardines de Vicenti (Pontevedra).

La definición internacional del trabajo social dice que “el trabajo social es una profesión basada en la práctica y una disciplina académica que promueve el cambio y el desarrollo social, la cohesión social, y el fortalecimiento y la liberación de las personas. Los principios de la justicia social, los derechos humanos, la responsabilidad colectiva y el respeto a la diversidad son fundamentales para el trabajo social. Respaldada por las teorías del trabajo social, las ciencias sociales, las humanidades y los conocimientos indígenas, el trabajo social involucra a las personas y las estructuras para hacer frente a desafíos de la vida y aumentar el bienestar”.  

Nuestro código deontológico incluye cómo principios generales de la profesión la individualización expresada en la necesidad de adecuar la intervención profesional a las particularidades específicas de cada persona, grupo o comunidad y la solidaridad, como forma de implicarse en el logro de una sociedad inclusiva, y la obligación de oponerse a las situaciones sociales que contribuyen a la exclusión, estigmatización o  subyugación social.

Además en su artículo 13 dice que “los/las profesionales del trabajo social, desde el respeto a las diferencias, proporcionan la mejor atención posible a todos aquellos que soliciten su intervención profesional según la identidad de cada cual sin discriminaciones por razón de género, edad, capacidad, color, clase social, etnia, religión, lengua, creencias políticas, inclinación sexual o cualquier otra diferencia.”

El trabajo social es una disciplina centrada en generar cambios, los y las profesionales que la integramos tenemos la obligación de conocer las peculiaridades de las personas con las que trabajamos, y en el ámbito que nos ocupa los aspectos sociológicos que rodean a las personas trans son fundamentales para entender su realidad y adaptar nuestra intervención a la misma. 

Clarificar conceptos, visibilizar las dificultades sociales con las que se encuentran las personas trans  y aplicar estos conocimientos de manera transversal en nuestras intervenciones (sea cual sea el ámbitos en los que desarrollemos nuestra actividad: servicios sociales, jurídico , sanitario, menores y adolescentes, inmigración, mayores, adicciones, mediación familiar, empresas, etc…) permitirá que los trabajadores sociales continuemos siendo verdaderos agentes de cambio. 

 

 

 

CLAVES PARA LA ELECCIÓN DE UN CENTRO RESIDENCIAL DE ATENCIÓN A MAYORES

En mis años de experiencia como trabajadora social en centros residenciales de atención a personas mayores he vivido múltiples y variadas situaciones con usuarios y sus familiares. Algunas de las más reseñables han tenido lugar durante el proceso de adaptación del residente y su familia al centro.

El proceso de adaptación es una de las fases más complicadas por la infinidad de sentimientos que entraña para las personas involucradas (desconfianza, culpabilidad, sensación de pérdida o abandono, miedo al cambio, etc…). Es algo totalmente lógico ya que estamos dejando en manos de personas, hasta hoy desconocidas, la atención y cuidados de un miembro de nuestra familia. La persona mayor debe enfrentarse a una nueva forma de vida que incluye demasiadas novedades (espacios, personas, normas, comidas o rutinas entre otras). En definitiva, una larga lista que aparece en una etapa evolutiva en la que los cambios se nos hacen más cuesta arriba que de costumbre.

Es cierto que estamos ante una vivencia complicada y es prácticamente imposible borrar de un plumazo los efectos negativos de la misma. No existe una fórmula mágica para la adaptación al cambio, pero si tenemos en cuenta una serie de cuestiones a la hora de seleccionar un centro residencial, tal vez podamos paliarlos.

Estos son 8 aspectos a tener en cuenta en la elección de un centro residencial:

1– Si su capacidad cognitiva lo permite, los mayores deben formar parte del proceso de selección y decisión final.  La autodeterminación de la persona interesada es fundamental en esta etapa. Con unas dosis de empatía será fácil ponernos en su lugar y pensar qué sentiríamos si nos dejan fuera de una decisión que afecta de una manera tan brutal a nuestro futuro. En ocasiones,  los familiares creen que no hacerles partícipes de la búsqueda es una forma de protegerlos contra el sufrimiento. Otros simplemente no quieren hablar abiertamente del tema con ellos por miedo o vergüenza. Los motivos son variados pero todos tienen una consecuencia común: enquistar el proceso de acogida y adaptación.

Escuchar al mayor, tener en cuenta sus preferencias y opiniones en la medida de lo posible y tomar juntos una decisión nos ahorrará situaciones de desconfianza, inseguridad o miedo y nos permitirá afrontar esta nueva etapa juntos. Si el mayor no dispone de plena capacidad para decidir debemos tener en cuenta su trayectoria vital y pensar qué centro hubiese sido de su agrado si pudiese expresarnos su opinión.

2– Cercanía geográfica. Se trata de un factor muy importante a tener en cuenta por dos cuestiones fundamentales: a) la persona mayor podrá seguir manteniendo el vínculo con sus redes familiares y sociales, lo cual le hará más llevaderos los primeros momentos b) facilita la capacidad de reacción de los familiares ante posibles imprevistos (ingresos hospitalarios, enfermedades, necesidades sobrevenidas, etc…).

3– Capacidad económica y posibilidad de recibir algún tipo de ayuda o prestación. El coste de la estancia en residencias suele ser bastante elevado por el tipo de servicio que se ofrece. Será necesario valorar de cuánto dinero se dispone para afrontar la situación y si existe la posibilidad de beneficiarse de algún tipo de ayuda. Una trabajadora social nos podrá orientar previamente sobre las distintas opciones disponibles y los requisitos de las mismas.

Se dan situaciones en las que los ingresos del mayor son escasos y hay que ponerse de acuerdo en la forma de afrontar el gasto. En este caso, sobretodo si hablamos de familias con multitud de miembros, podría sernos de utilidad acceder a los servicios de mediación familiar, donde un profesional nos ayudará a encontrar los términos adecuados para llegar a un acuerdo beneficioso para todos.

4– Visitar las instalaciones. Se trata de algo fundamental, ver las cosas por uno mismo ayuda a tomar decisiones. En esta visita debemos prestar especial  atención porque algunos de los puntos desarrollados más adelante los responderemos con nuestra experiencia sobre el terreno. Valorar si nos muestran todas las instalaciones o hay zonas vetadas, la limpieza e higiene del lugar, la amplitud y claridad de los espacios, la existencia de zonas exteriores útiles y adaptadas, la ausencia de barreras arquitectónicas, el aspecto físico y los estados de ánimo de los residentes (van correctamente vestidos y peinados, están realizando actividades o no, cómo se relacionan con los trabajadores…), si encontramos familiares de visita o el número de empleados que nos vamos encontrados ( son muchos, pocos, suficientes…). Es importante preguntar cualquier cosa que se nos ocurra y no quedarnos con la duda. La cantidad y calidad de la información que nos ofrezcan así como la información visual que obtengamos será un elemento muy valioso a tener en cuenta.

5– Equipo de profesionales, ratio de personal y clima laboral. Es importante que el centro disponga de un completo equipo de profesionales formado por trabajador social, psicólogo, terapeuta ocupacional, fisioterapeutas, médico, enfermeras y auxiliares, para ofrecer una atención integral al mayor y cubrir todas sus necesidades. También es conveniente solicitar información sobre los ratios de personal de atención directa, ya que un número adecuado de profesionales garantiza unos servicios de calidad. Escatimar en este aspecto es un síntoma de mala gestión. Como hemos comentado en el punto anterior, con una visita podrás observar a través de la comunicación no verbal aspectos a tener en cuenta: si los trabajadores desarrollan sus funciones a buen ritmo o su actitud es acelerada, si se muestran atentos o les vemos estresados… Por supuesto, cualquier persona puede tener un mal día, pero es muy fácil observar la tónica general simplemente poniendo atención a estos detalles.

6– Flexibilidad en el horario de visitas. Un horario de visitas amplio y flexible nos da a entender que existe transparencia y seguridad en el trabajo realizado día a día. Los horarios marcados y rígidos no tienen porqué ser consecuencia de una buena organización.

7– Variedad y calidad en los menús. Esta suele ser la queja principal que presentan las personas que residen en centros de atención mayores. Un menú variado (que disponga de todas las dietas posibles y varias posibilidades a elegir de cada una de ellas) y de calidad (donde los productos sean frescos y de temporada) es un factor a tener en cuenta en la elección del centro residencial. Los menús semanales suelen estar expuestos en las entradas al comedor, no está de más que en tu visita lo tengas en cuenta.

8- Atención centrada en la persona y centro libre de sujeciones. Existen distintos modelos de residencia, pero sin duda, aquellas que abogan por la atención centrada en la persona ofrecerán al residente un ambiente de hogar, con una atención personalizada y centrada en sus preferencias y su historia de vida. Este modelo enfatiza el hecho de que las personas, por necesitar cuidados de terceras personas, no han perdido su condición de ciudadanos/as. Por otra parte, una política libre de sujeciones” nos garantiza que estamos en un lugar en el que no se utiliza ningún tipo de sujeción física entendida esta como la limitación de la libertad de movimientos de una persona, o su actividad física, o el normal acceso a cualquier parte de su cuerpo, con cualquier método físico externo aplicado sobre ella del que no puede liberarse con facilidad.  

Estas son algunas claves que pueden ayudarte en la elección de un centro, Alicerce Social pone su experiencia a tu disposición  para orientarte y asesorarte haciendo más fácil la búsqueda. Se trata de valorar todos los aspectos, recopilar la máxima información y tomar la decisión que se adapte a las necesidades con un abanico amplio de posibilidades sobre la mesa.

No dudes en contactar con nosotros, nos encontrarás en:

centro médico pontevedra

 

 

MEDIACIÓN FAMILIAR

¿Que es la mediación familiar?

Se trata de un método alternativo de resolución de conflictos mediante el cual, las partes en disputa, acuden de manera voluntaria a un profesional imparcial (el mediador), con el fin de alcanzar un acuerdo satisfactorio para ambos.

¿Cuales son las características de la mediación familiar?

  • La participación voluntaria: Las personas acuden a mediación voluntariamente y del mismo modo pueden abandonar el proceso.
  • Es imparcial: El mediador no se posiciona o implica con ninguna de las partes.
  • Es neutral: El mediador no juzga, ni influye en las decisiones alcanzadas por las partes.
  • Es confidencial: Ni las partes ni el mediador revelaran la información obtenida durante el proceso.
  • Es flexible: El proceso se adapta a las necesidades de las partes.
  • Se centra en la autodeterminación de las partes: Potencia la capacidad de las partes para alcanzar sus propias decisiones.  

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¿Que ventajas ofrece la mediación familiar?

  • Es un procedimiento más simple y con menos grado de formalidad, lo que produce una mayor libertad de las partes y les ahorra tiempo y energía.
  • Tiene menor coste económico para las partes y es más rápido que la vía judicial.
  • Reduce el coste emocional y facilita el mantenimiento de los vínculos familiares.
  • Fomenta la responsabilidad de las partes, que toman conciencia de que los acuerdos que alcancen se han adoptado en libertad y deben ser mantenidos en el tiempo.

¿Que validez tiene el acuerdo alcanzado?.  

El acuerdo es un documento escrito, que consiste en una solución mutuamente aceptada y estructurada, considerando la revisión del mismo y la posibilidad de adaptación a nuevas circunstancias.

Tendrá validez legal, ya que puede ser elevado a escritura pública ante notario o presentado ante el juez.

¿Donde intervenimos?

  • Conflictos de parejas: Ruptura de matrimonio por separación, divorcio o nulidad, o rupturas de parejas de hecho.
  • Conflictos intergeneracionales: entre padres e hijos.Conflictos entre hermanos: dependencias sobrevenidas, custodias…
  • Disputas económicas entre miembros de la familia.
  • Conflictos en el seno de la empresa familiar.
  • Adopciones o acogimientos: Personas que, habiendo sido adoptadas o acogidas, buscan sus orígenes en la familia biológica.

“ El pasado no lo podemos cambiar pero si como queremos que sean las cosas de ahora en adelante”

Más Información en:

alicercesocial@gmail.com

TRABAJO SOCIAL FREELANCE

Se denomina freelance a la actividad que realiza la persona que trabaja de forma independiente o se dedica a realizar trabajos de manera autónoma que le permitan desenvolverse en su profesión, y son orientadas a terceros que requieren de servicios específicos.

El trabajador social freelance puede prestar sus servicios en aquellos lugares en los que, aun siendo recomendable, no se dispone de departamento de trabajo social propio aportando a los mismos un valor añadido.

Los destinatarios de estos servicios son variados:

  • Residencias de mayores
  • Centros de día
  • Servicios de ayuda a domicilio
  • Centros médicos
  • Asociaciones (de vecinos, de familiares, etc…)
  • Fundaciones
  • Mutuas
  • Despachos de abogados
  • Gabinetes

Encontramos, por ejemplo, asociaciones o fundaciones que están comenzando su andadura y requieren la colaboración de un trabajador social pero no pueden permitirse incluirlo en plantilla. O residencias, centros de día y servicios de ayuda a domicilio que ofertan este servicio según demanda de sus usuarios. Los despachos de abogados pueden necesitar a un profesional del trabajo social para la elaboración de informes periciales sociales o para ofrecer una atención más completa a sus clientes. Lo mismo ocurre con los gabinetes de otros profesionales (por ejemplo, psicólogos) que contando con la colaboración de un profesional independiente de lo social puede cubrir las necesidades puntuales que surgen entre sus pacientes.

Algunos de los servicios que ofrece un profesional del trabajo social freelance son los siguientes:

  • Información, orientación, asesoramiento en materia social a la población usuaria
  • Asesoramiento, gestión, tramitación de recursos y prestaciones sociales.
  • Informes sociales e historias de vida.
  • Realización de memorias anuales.
  • Programación, impartición, evaluación de talleres y actividades.
  • Coordinación/colaboración con otros agentes sociales.
  • Elaboración y puesta en marcha de proyectos.
  • Búsqueda de financiación pública o privada.
  • Acreditación de competencias.

En Alicerce Social ofrecemos nuestros servicios a todas aquellas empresas, asociaciones, gabinetes o fundaciones que estén interesados en aportar un valor social añadido.

Para más información no dudes en contactar con nosotros en:

alicercesocial@gmail.com